SOBRE ITRAN NOTICIAS FOTOS REVISTA CONTACTO


Zaynab, la niña maltratada de Oujda

04/09/2009 - El padre está siendo sometido actualmente a presión, para retirar la denuncia contra el juez y su esposa.

El trato vejatorio, inhumano y criminal al que fue sometida durante un año la niña onceañera Zaynab, del que ITRAN dio cuenta en un escrito anterior, ha sido duramente denunciado por la asociación 'No toques a mi hijo', que el 31 de agosto último organizó una multitudinaria manifetación en la ciudad marroquí de Oujda, ciudad donde ocurieron los execrables hechos nada menos que en casa de...un juez.
Participaron en esta manifestación cerca de mil personas de ambos sexos y diferentes edades,destacando especialmente la presencia de niños de corta edad.
Entre las pancartas que destacaron en la manifestación, una que rezaba 'Sus hijos en la gloria y los del pueblo en el infierno' -en alusión a los hijos de los ricos- y 'El crimen está aquí ¿dónde está la justicia?'.
Los pormenores de este asunto revelan que el padre de la niña, llamado Mohamed Achtit, consintió que su hija fuera a trabajar al domicilio de este energúmeno en Oujda, lejos de su domicilio paterno en la provincia de Taza, acuciado como estaba por la pobreza solemne que padecía al tener que alimentar doce bocas (matrimonio y diez hijos). Como suele ocurrir en Maruecos frecuentemente en estos casos, el padre buscó los servicios de un intermediador que, previo pago, le encontró trabajo a su hija en Oujda, en casa de un juez del que dijo que cuidaría muy bien a la niña, como si fuera suya y que ésta ya no sufriría el hambre ni el frío.
La realidad,sin embargo,fue muy distinta. Desde que la pequeña Zaynab ingresara en esa casa 'bien', tan alabada por el intermediario, ya no volvió a esbozar una sonrisa. Sufrió lo inimaginable a manos de sus patrones, que se esmeraron en infligirle toda clase de salvajadas: desde magulladuras a quemaduras por todo el cuerpo, especialmente las partes sensibles, muslos, brazos, cara, boca... y el afeitado del cabello, para obligarla a permanecer constantemente en casa y no pensar jamás en salir de su cautiverio.
Después de que saltara a la luz la terrible tragedia, el padre de la infeliz empieza a recordar: recuerda que cada vez que intentaba ver a su hija,acompañado por la madre de ésta, el despiadado juez se inventaba una excusa para impedírselo, alegando en cada ocasión un motivo distinto, como que la niña estaba de viaje con su esposa o cosas por el estilo. El caso es que no quería que el padre viera a su hija en el estado calamitoso en que su señoría y madame la mantenían.
Como es normal, el padre comenzó a sospechar que algo anormal estaba ocurriendo. Teniendo prohibido por el juez presentarse en su chalet sin antes telefonear, el padre llamaba y llamaba, pero el magistrado no cogía el teléfono, hasta que el día veinte de agosto último fue él mismo quien tomara la iniciativa de llamar al progenitor de su niña-sirvienta, pero para anunciarle que su hija se había fugado, ordenándole que la localizara y la trajera de vuelta lo más pronto posible.
Después de un interminable ciclo de gestiones por todas partes, el desdichado padre sabe por fín que su niñita está en un hospital de Oujda, convaleciente, bajo tratamiento medical y psíquico.
Imagínense su estado de ánimo, cuando vió a Zaynab en aquel estado, completamente destrozada, física y moralmente, por un hombre de ley y su queridísima esposa.
Para evitar el escándalo, el magistrado lo intentó todo -lo sigue haciendo en la actualidad- para corromper al desdichado padre de Zaynab y conseguir que retire su denuncia.
Las asociaciones de protección de la infancia y las de derechos humanes, sin embargo, están dispuestas a llegar hasta donde haga falta para que el criminal, con envoltorio justiciero, sea presentado ante la justicia...una de verdad, a la que no le duelan prendas en pedirle cuentas a un impostor e infligirle el peor de los catigos, tanto a él como a su madame, por el terrorismo al que han estado sometiendo a esa criatura durante un año y que tardará décadas en olvidar este episodio trágico de su corta vida.
Desde ITRAN lloramos la desgraciada suerte de Zaynab y hacemos un llamamiento para que se le dedique, aunque sea de pensamiento, un breve silencio de solidaridad.

volver al listado de noticias

Asociación de amigos del pueblo marroquí - ITRAN

Identificación fiscal: G-62700729
C/ Villarroel, 81 Bajos 08011-Barcelona
Tel. 636225985 - Fax. 932633760
marruecositran@yahoo.es

| zona privada |
Disseño web y programación: Clickart